Santista Argentina invirtió 18 millones de dólares para aumentar un 30% su producción

Economia 17 de agosto de 2022 Por Fuente: https://www.baenegocios.com
Los hermanos Carlos y José Antonio Muia adquirieron el 45% de las acciones en 2021. Tienen otras cuatro plantas en Catamarca y La Rioja y dan trabajo a 2.000 operarios. Nuevamente invierten en el país . Aseguran que buscan la felicidad de sus trabajadores. Lo que evidencia el empresariado argentino del interior tiene una visión federal distinta a la pulsación de la city porteña.
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Desde que el 45% del paquete accionario de Santista Argentina, ex Grafa, pasó a manos argentinas se multiplicaron las inversiones. La empresa estuvo durante 26 años en manos extranjeras y el año pasado, los empresarios Carlos Muia y su hermano José Antonio decidieron recuperarla y traer sus marcas emblemáticas como Ombú y Grafa.  En total invirtieron 18 millones de dólares para aumentar la capacidad de producción en un 30%.

 
Ambos hermanos son conocedores del sector, son los mayores empleadores privados de la provincia de Catamarca y Carlos Muia es el presidente de la Unión Industrial de Catamarca. Radicaron su empresa en Catamarca en 1982, son dueños de cuatro plantas textiles en el norte argentino y tienen el 45% de la planta de Santista en Tucumán. Dan trabajo a 2.000 personas.


 
En Catamarca tienen la planta de Confecat, hace 10 años llegaron a La Rioja e instalaron dos plantas textiles en Famatina. Durante la pandemia compraron la quiebra de Confecciones Riojanas que había cerrado en 2019 y absorbieron a los 80 operarios que habían quedado en la calle y sin indemnización.  

“Los que trabajamos en el mercado interno necesitamos ver felices a nuestros colaboradores, que tengan un salario acorde con sus necesidades, porque con su consumo generan un efecto multiplicador en toda la economía".


La planta de Tucumán de Santista da trabajo a 950 personas y produce 2.200.000 metros de tela de jean mensuales y un millón de metros de tela de gabardina para vestir sport y para indumentaria de trabajo.

 
Carlos Muia señaló: “Desde que tomamos la posesión llevamos invertidos 18 millones de dólares que se van a cristalizar entre este fin de año y los primeros meses del 2023 con la incorporación de la última tecnología japonesa y alemana. El objetivo es hacer crecer la producción un 30% y mejorar la calidad porque son máquinas modernas con menos fallas. Queremos prepararnos desde lo tecnológico para disputar el mercado interno y apuntamos a la posibilidad de exportar el año que viene”.

"Son los genes de cierta parte del empresariado argentino que desde el interior tiene una visión federal distinta a la pulsación de la city porteña"


Para dimensionar lo que representan los Muia desde el norte argentino: “En el segmento de indumentaria de trabajo tenemos el 75% de la oferta y en telas de jean somos el productor más importante del país”.
Industriales que pese a todo, piensan en invertir y generar más fuentes de trabajo. “Somos parte del empresariado nacional que ya está acostumbrado a los vaivenes de la economía argentina y no digo que tengamos antídotos o que estemos impermeables ante las oscilaciones de nuestras políticas económicas, pero nos acostumbramos a lo bueno y a lo malo. Son los genes de cierta parte del empresariado argentino que desde el interior tiene una visión federal distinta a la pulsación de la city porteña. Desde el interior tenemos un corazoncito muy pegado a la producción y generación de mano de obra. Buscamos retener a los jóvenes de nuestros interior profundo y evitar que se desmiembren las familias y tengan que migrar. La mayoría se va sin regreso a su tierra natal y a sus orígenes”.

 
Están con un gran proyecto de crecimiento en La Rioja pero está supeditado a las condiciones y medidas del mercado. Estaba todo listo y se chocaron con la imposibilidad de girar a los fabricantes los anticipos para poder traer la maquinaria y sin anticipos, nadie fía. Tienen los problemas de muchas industrias, tuvieron una máquina robótica parada 20 días porque no conseguían que les despacharan una plaqueta electrónica de 400 dólares que venía de Francia.

"Tengo confianza, démosle 30 días al nuevo ministro y a su gabinete para que puedan implementar los planes que tienen en mente. Estoy contento con la incorporación del Vasco José Ignacio De Mendiguren, pero una golondrina no hace verano"


“Vivimos al límite, con la angustia de saber si algunos insumos nos van a alcanzar para la producción diaria. Algunas medidas desde la lógica no tienen ningún raciocinio. No es fácil imponer condiciones y menos desde Argentina. Tengo confianza, démosle 30 días al nuevo ministro y a su gabinete para que puedan implementar los planes que tienen en mente. Estoy contento con la incorporación del Vasco José Ignacio De Mendiguren, pero una golondrina no hace verano”, dice Carlos Muia.

 
Es uno de los pocos empresarios que siempre que habla de sus empleados se preocupa por verlos felices, algo que no se da muy seguido. “Los que trabajamos en el mercado interno necesitamos ver felices a nuestros colaboradores, que tengan un salario acorde con sus necesidades, porque con su consumo generan un efecto multiplicador en toda la economía. Si no tienen capacidad de consumo gran parte de la rueda productiva se detiene en algún momento”, repite y busca que sus palabras lleguen lejos.

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